sábado, 30 de noviembre de 2013

¿COMERÍAS MENOS SI SUPIERAS CUÁNTO EJERCICIO TENDRÍAS QUE HACER DESPUÉS PARA QUEMARLO?

Según el estudio de la Texas Christian University, sí.

Estos investigadores estadounidenses dividieron 300 individuos en tres grupos al azar. El grupo que recibió información adicional sobre las calorías de lo que consumían y la cantidad de ejercicio necesario para quemarlas, consumieron alimentos menos calóricos que el de los otros dos grupos.



Desde este punto de vista el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha afirmado que sería una "buena idea" que los menús de los restaurantes mostrasen el ejercicio necesario para quemar las calorías ingeridas ya que, "de un primer vistazo", el consumidor podría elegir la comida más apropiada a su actividfísica diaria.

En declaraciones a Europa Press Televisión, el experto en Nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo, ha argumentado que se trataría de una "buena iniciativa" de concienciación de cara a una alimentación más saludable que en las cartas de los restaurantes se mostrara no sólo las calorías, como ya exhiben algunos establecimientos, si no que también enseñaran el tiempo necesario para quemarlas.



Obviamente se trata de pautas generales que no se pueden aplicar a toda la población, ya que tenemos que tener en cuenta parámetros como edad, peso, talla, etc… pero lo cierto es que la idea, por lo que demuestran los estudios, resultaría eficaz.

Y tú, ¿si supieras cuánto ejercicio tendrías que hacer para quemar lo que estás comiendo, te lo pensarías dos veces?.

Por ejemplo; cuánto ejercicio crees que tendrías que hacer para quemar algo tan simple como un vaso de coca-cola?



Pues bien, un refresco cualquiera (con azúcar, evidentemente), contiene nada menos que la friolera de 250 kcal, o lo que es lo mismo, para quemar esta inocente lata de refresco, tendrías que correr en torno a 50 minutos, a buen ritmo!! O.o

Esta fue la reflexión que hicieron los autores de un estudio recientemente publicado en American Journal of Public Health. Los investigadores explicaron que el objetivo fue "examinar si al proporcionar información clara y comprensible sobre la energía se conseguía reducir la compra de determinados productos, como las bebidas azucaradas, entre los adolescentes".

Pusieron carteles en torno a las tiendas de un barrio escogido al azar, donde se vendían este tipo de refrescos, informando a los jóvenes que tomar un refresco supone el 10% de la ingesta calórica total del día y que para quemarlo debían hacer el ejercicio indicado.

Evidentemente, el resultado fue una reducción del consumo de refrescos y un aumento del consumo de agua.

Otro ejemplo, una hamburguesa:



Esta comida a la que recurrimos tanto, nos aporta nada menos que 310 kcal. Si no quieres sentirte culpable toda la semana, deberías ir a correr 1´15 min. A ritmo rápido o caminar casi 3h a buen ritmo. A las 2 h después de comértela.




El cálculo por supuesto es totalmente aproximado porque tendríamos que tener en cuenta el contenido en grasas, hidratos de carbono y proteínas del alimento, así como la capacidad de quemar calorías de cada persona específicamente, cuando está haciendo ejercicio.

Pero sólo quería plantear esta cuestión, para o bien intentar realizar más ejercicio al cabo del día, que ya nos irá bien para mejorar nuestro estado de salud general, o bien reducir la ingesta calórica de nuestra alimentación.

Y si bien es verdad que hay temporadas como verano, navidad, etc…que evidentemente, comemos más, deberíamos tenerlo en cuenta para intentar compensar esta ingesta extra haciendo más ejercicio, aprovechando además las vacaciones o días festivos.

lunes, 25 de noviembre de 2013

PLATOS ÚNICOS: COMPLETOS Y EQUILIBRADOS


Una solución para tener una alimentación equilibrada pese a las prisas, horarios, trabajo, etc… es introducir platos únicos en las comidas del mediodía. De ésta manera podemos comer todos los nutrientes que necesitamos en un mismo plato, que la mayoría de las veces se puede dejar preparado desde el día anterior y tardamos menos en prepararlo y en comerlo.

Se trata de combinar varios ingredientes muy comunes en un mismo plato.

La clave para conseguir un plato nutricionalmente completo es introducir al menos dos, de los tres nutrientes (hidratos de carbono, grasas o proteínas) en la misma comida, sin repetir ningún alimento del mismo grupo.

10 Platos únicos rápidos y completos:

1.- Pisto con huevo.

2.- Menestra de verduras con ternera.

3.- Wok de pollo con verduras.



4.- Calamares en su tinta con arroz.

5.- Papillote de pavo con calabacines y cebolla (receta en el blog: http://noemidietista.blogspot.com.es).



6.- Ensalada de pasta con huevo duro y atún.

7.- Berenjenas rellenas.

8.- Tallarines al ajillo con gambas y gulas.

9.- Arroz con pollo y setas (receta en el blog: http://noemidietista.blogspot.com.es).

10.- Pescado al horno con verduras y patata. (receta en el blog: http://noemidietista.blogspot.com.es).